REBELIÓN MAJI MAJI, LA POCIÓN MÁGICA


A finales del siglo XIX, tras la Conferencia de Berlín, las principales potencias europeas se repartieron las diferentes colonias africanas. Alemania ocupaba el norte de Mozambique, Tanganika (la costa de la actual Tanzania) , Rwanda y Burundi. Los alemanes se dedicaron a recaudar tributos, reclutar forzosamente a los hombres y hacerlos trabajar en la construcción de fortines, carreteras y plantaciones de algodón.
En 1905 hubo una severa sequía que hizo que miles de tanzanos se sublevaran contra los alemanes. Un curandero tanzano Kinjikitile Ngwale afirmó que habiendo estado en contacto con los espíritus, éstos le dieron el secreto de una pocíon mágica que haría que las balas de los alemanes no impactaran contra los guerreros tanzanos. La pocíon se llamaba maji maji ( maji significa agua en swahili).
Los rebeldes armados con lanzas, piedras y creyéndose inmunes a las balas alemanas atacaron diversos puestos comerciales y fortines alemanes, matando algunos alemanes y algunos askaris tanzanos que apoyaban a los alemanes.
Las ametralladoras alemanas fueron convenciendo a los maji maji de que la poción mágica no era tan mágica como parecía. En 1907 finalizada la rebelión, se calcula que murieron 23 alemanes, 389 askaris africanos y entre 75.000 y 300.000 rebeldes.
La creencia de la poción mágica se repitió en Kenya con los mau-mau y hace poco en la guerra del Congo con los mai-mai. Una verdadera leyenda.