Uruguay rechaza firmemente instalación de bases militares

Tavare Vásquez, Presidente de Uruguay

San Carlos de Bariloche, 28 ago. 2009, Tribuna Popular TP.- “Uruguay aboga y rechaza históricamente, desde siempre, para que en nuestro territorio no existan bases militares extranjeras de ningún tipo, así como tampoco deben existir bases militares extranjeras en ninguno de los países de nuestra región', enfatizó el presidente de la República Oriental de Uruguay, Tabaré Vásquez.

Así lo afirmó durante la reunión extraordinaria del Consejo de Jefes y Jefas de Estado y de Gobierno de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), para debatir la instalación de bases militares estadounidenses en Colombia, desde la ciudad de Bariloche en Argentina.

El Jefe de Estado destacó que habla en nombre del Gobierno y del pueblo uruguayo, “interpretando el pensamiento de la enorme mayoría de los habitantes de nuestro pueblo oriental”.

Vásquez resaltó que en el marco del respeto a la no intervención de terceros países en asuntos internos de otros Estados, siempre han rechazado la instalación de bases británicas en las Islas Malvinas en el Atlántico Sur.

“Incluso, hace un mes el Gobierno de Uruguay se negó a permitir que un avión tanque británico aterrizara en nuestro país para cargar combustible y luego dirigirse hasta las Islas Malvinas”, aseveró.

En ese sentido, instó a sus homólogos presentes a tomar posiciones doctrinarias firmes sobre este tema y alcanzar un acuerdo para que América del Sur sea una tierra de paz, libertad, democracia y soberanía de cada uno de los Estados partes.

Explicó que para lograr esa tierra de paz, democrática y soberana, se debe trabajar muy duro y fuerte para eliminar las patologías que padece la región desde hace años -tales como terrorismo, violencia, narcotráfico, injusticia social- y que llevan a que América del Sur sea la región que peor distribuye la riqueza que genera.

Destacó también que para tener esa tierra de paz, se debe comenzar por buscar soluciones a los problemas por la vía pacifica, del análisis, la tolerancia y colocar los temas sobre la mesa para discutirlos, sin intervención extranjera.

“Ha llegado la época para actuar con pragmatismo, eficacia y fuerza y así salvaguardar estos principios tan claros que nos permitirán llevar adelante la unión necesaria de nuestros países y formar la patria grande por la cual lucharon nuestros libertadores hace 200 años”, puntualizó.