Sueño 1


Soñé que llegaba a la nueva casa cansado de la rutina. Soñé
que me regalaba un gorro que nunca me quitaba, uno que se encarnaba, que se
hacía parte de mi cuerpo. Mis tejidos lo absorbían, se mimetizaban, en el
estambre comenzaba a llenarse de bazos y poco a poco corría la sangre. El gorro
se adhería a mi cuerpo, o mejor dicho el gorro absorbía mi cuerpo. Depositario
de amores abandonados, el