golpes


Me asaltan unas ganas de terribles
de golpear y ser golpeado. Un tipejo como yo peleando con un cholo tatuado,
unos golpes en la cabeza con el puño, narices ensangrentadas, ojos rojos. A
nadie le extrañaría que un día te partan la madre –me dijo-

                Está
bien, pensé, en el fondo lo merezco, he destruido tanto que sí, va. Que tanto
son unos litros de sangre para los ríos de lágrimas